Más sobre el sixto-juanismo
La foto de arriba corresponde a este enlace: https://www.diariodenavarra.es/noticias/cultura-ocio/cultura/2023/01/11/montejurra-76-fracaso-el-carlismo-tradicionalista-no-respondio-convocatoria-554201-1034.html
Aunque el objeto de este rinconcito de internet no es hablar de cosas que pasaron hace casi cincuenta años, sino más recientes, conviene detenerse en esta noticia que ha publicado hoy Diario de Navarra. Y conviene para aclarar, no al profe y al gordito, que lo saben de sobras y mienten a conciencia, sino a los pocos chavales imberbes que los siguen -que en cuanto maduran un poco y descubren quiénes son sus "jefes", se apartan todos de su lado- que lo que les vienen contando es, absolutamente todo, un cuento chino.
Lo que el entonces Gobernador Civil de Navarra, Ruiz de Gordoa, menciona en este informe a su queridísimo amigo Fraga es de perogrullo, y todos en el carlismo lo sabían. También lo sabían el ínclito profesor y el otro secretario ese sin oficio ni beneficio. Pero no porque vivieran nada, que estos llegaron al "carlismo" tarde y mal, por más afición que tengan a mentir, relatando cosas y anécdotas que han oído a terceros como si fueran vivencias propias.
Frente a la mentira mil veces reiterada por los súper secretarios de que el "carlismo tradicional" estuvo junto a Sixto en Montejurra, todo el mundo en el carlismo, en este lado, en aquel o en el de más allá, sabía esto que dice la noticia:
"Ruiz de Gordoa llegó a reconocer que "la facción de D. Sixto llegó tarde, desorganizada y muy mermada en relación con el cálculo que se había efectuado" y que "elementos influyentes del tradicionalismo ortodoxo" dieron instrucciones en el último momento para que no se respondiera a la convocatoria".
Los carlistas tradicionalistas, excepto unos pocos engañados que sí se creyeron las mentiras de Pepe Arturo y Sixto y que volvieron de aquel Montejurra muy arrepentidos de haber ido, se olieron el pastel y desconvocaron inmediatamente en cuanto supieron, o sospecharon, el juego que para asentar la monarquía de Juan Carlos, estaban haciendo el príncipe Sixto y sus amigos.
Monarquía heredera de Franco, y para la que obtuvieron la colaboración de los que sí que eran los suyos: a saber, toda la ultraderecha liberal-franco-juanista, mercenarios, gente de Fuerza Nueva, fachas varios, con la que Sixto siempre se ha sentido tan agusto. Todos esos, pero carlistas no. O, para ser más exactos, muy pocos y engañados.
Nosotros tenemos mucha información, de primerísima mano, recogida, que iremos publicando en distintas ocasiones, y existen hasta testimonios publicados en libros, en primera persona, como por ejemplo este:
Entrevistas en la Zarzuela con Juan Carlos en la que Sixto reconocía a Juan Carlos como "rey" a cambio de ser reconocido por éste como "abanderado de la comunión tradicionalista", poner a dos juanistas al frente de su "comunión"... Es decir, afianzar a la dinastía alfonsina en el poder, que es el papel al que ha jugado siempre Sixto. ¿También los súper-secretarios? Habrá que ir analizando en entregas posteriores.
Es como si, supongamos, estos humildes secretaritos de la Súper Secretaría, nos declarásemos los guardianes de la "ortodoxia carlista", anatemizando a todo el que no nos haga el juego, y al mismo tiempo elevásemos a los altares a un Vegas Latapié (juan-car-lis-ta), a un Fernández de la Mora, etc. Raro, ¿no? Pues a nosotros nos suena mucho.
Paramos de momento, que hemos de volver a nuestros quehaceres secretariles. Pero volveremos. Es una promesa.




